El Cibercrimen, ¿Estamos preparados?

¡Si!, seria la respuesta de muchas empresas ante la pregunta formulada en el titulo de este post, sin embargo, ¿Realmente se esta preparado para un ataque de este tipo? Si uno realizara una encuesta tan solo preguntando ¿Qué son los ciberataques? La mayoría de personas, incluso personas que trabajan con este tipo de temas, automáticamente los relacionaría con el aspecto tecnológico y con la Internet, sin embargo, esta es solo una parte de todo el concepto detrás de este término.

Pero como culpar a las personas que dan estas respuestas, técnicamente correctas, cuando el medio más efectivo para buscar información (refiriéndome a la Internet), nos bota entre sus primeras respuestas, paginas que tienen un concepto similar o prácticamente igual al proporcionado por “la enciclopedia” más grande de la web, Wikipedia.

Entonces, según Wikipedia, y la mayoría de las paginas que arroga Google, el cibercrimen o ciberdelito es: “…toda aquella acción antijurídica y culpable a través de vías informáticas o que tiene como objetivo destruir y dañar por medios electrónicos y redes de Internet.” Como dije anteriormente, técnicamente la definición es correcto, pero a la vez incompleta.

El cibercrimen va mucho más allá de un ataque realizado con tecnología. Este comienza muchas veces en nosotros mismos, así como leen ¡En nosotros mismos!, en nuestros hábitos y costumbres, en ese momento que abres un email de un remitente desconocido, cuando entras a una pagina que hasta el mismo Google te dice que es no segura, cuando le das click a un botón para ganarte un IPhone X por ser el usuario 1 millón, en todos estos momentos, nosotros mismos hemos hecho que el cibercrimen se extienda.

Entonces, no se es necesario ser un experto en programación, ni ser el próximo cracker mundial (P.D: No, no me he equivocado, es cracker no hacker) para poder realizar ciberdelitos, muchos programas para este propósito están disponibles para ser descargados en la Internet, lo único que se necesita en la mayoría de los casos es realizar un seguimiento a la víctima, descubrir sus gustos y costumbres y listo, fácilmente se tiene el contexto perfecto para realizar un ataque, como si se tratara de cualquier delito.

Pero como dije al principio de este post, los mismos trabajadores de las empresas muchas veces tienen la misma noción sobre este tema que una persona cualquiera, y este, es un déficit que las empresas deben estar atentas a solucionar, ya que puede convertirse en un grave problema, si es que se diera alguna fuga de información sensible debido a una “mala costumbre” de algún trabajador. Para explicar mejor esto, en lugar de dar yo mismo un ejemplo, dejare a los muchachos de Platzi dar algunos ejemplos de situaciones que, sin ni siquiera utilizar la tecnología, pueden poner en riesgo a la empresa, y pueden ser cuna de próximos delitos informáticos.

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