Reseña: Melancholia (2011)

La historia de Melancholia, la película escrita y dirigida por Lars von Trier, honra a su título. La introducción es un gran spoiler: la tierra será destruida debido a una colisión con un gran planeta azul y nadie se salvará. No se trata de una película que use este tema apocalíptico para mostrar cómo la humanidad puede salvarse o que busque generar suspenso al espectador acerca de si todo ocurrirá o no (es justamente lo que la introducción trata de evitar), se trata de cómo reaccionarán dos personas distintas, las hermanas Justine y Claire, ante este fenómeno insólito y posible acontecimiento.

El planeta Melancholia a punto de colisionar contra la tierra

El film se separa en dos partes (de forma literal, pero también abstracta como veremos luego): en la primera, Justine (Kirsten Dunst), recién casada y en vestido de novia, toma el rol protagónico. Se nos muestra la cena que toma lugar después de la boda, donde podemos ver que posee una familia disfuncional gracias al recurrente drama que no se hace esperar; y también que se encuentra en un estado inicial de depresión contra el que intenta luchar, inútilmente, para no arruinar su matrimonio. La única persona que parece poder entender y empatizar con la desdicha en la que se encuentra, es su hermana Claire (Charlotte Gainsbourg), y en la segunda parte del film es esta última quien pasa a ser la protagonista. Cuando Justine entra en una depresión más severa, es su hermana quien cuida de ella, y es aquí también cuando se nos muestra de manera visualmente notable, por primera vez, el planeta Melancholia acercándose a la tierra. El film, sin perder su singular esencia alcanzada, toma un giro en su tema y se enfoca en el sentimiento de angustia y de ansiedad que Claire transmite, así como en el estado de resignación e indiferencia que Justine ha adoptado.

Lars von Trier decide enfocarse en una sola familia a pesar de la amenaza mundial que representa el fenómeno,

Lars von Trier, tal como lo han hecho los más célebres escritores de ciencia ficción, y en una forma muy similar y quizá influenciada por Solaris de Andrei Tarvosky (dado la propuesta audiovisual, el ritmo del film y los temas), se las ha ingeniado para tomar elementos de este género cinematográfico y redirigirlos hacia aspectos más filosóficos.

El miedo a la muerte y el aferro a la vida, la lucha por no hundirse en la tristeza, la convicción o perspectiva positiva hacia lo desconocido, así como la irreverencia humana, son algunos de los temas del film que se pueden encontrar en el personaje de Claire; mientras que la depresión y la melancolía, la resignación hacia lo venidero, la confusión o indiferencia absoluta hacia el sentido de la vida y la perspectiva negativa hacia la misma, son los que se pueden descubrir en Justine.

Melancolía es el título y el tema central de la película

Las hermanas forman así, dos símbolos que a pesar de ser contrarios no pueden separarse ni menospreciarse, ya que conforman juntos y complementariamente, las propiedades más fundamentales del ser humano.

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