Deja “en visto” al amor

¡No llega el amor!¡Tengo miedo a estar solo! ¡Hijito, se te pasa el tren! ¿Cuándo las nietas? Frases típicas que hemos escuchado en una reunión de amigos o familia o que sinceramente las hemos dicho en algún momento. Todas nos lleva a un mismo punto: no saber esperar, desesperarnos y cometer el mayor error de nuestra vida amorosa. Lo único que podemos escoger en la vida, nuestra pareja, es la elección más estropeada por muchos, pero ¿a qué se debe nuestra incapacidad de poder esperar en el amor?

Hemos sido engañados desde pequeños

Todos de pequeños hemos querido obtener todo lo que deseábamos. Desde una galleta hasta la última Barbie o colección de taps.

Se nos ha enseñado que todo, absolutamente todo, lo que queremos lo podemos obtener de manera inmediata y claro que sí: con esfuerzo y espera. De peques, todo se nos ha dado fácilmente y muchas veces solo para evitar nuestras rabietas y gritos desesperados en la calle que hacían pasar vergüenza a nuestra mamá. Gracias a este error que puede parecer absurdo y pequeño, ha hecho que las personas no sepamos esperar y que para obtener éxito, dinero, amor se debe hacer rabiando y del modo más fácil y rápido.

El mundo digital

Quieres hablar con alguien, le escribes, el check azul, escribiendo…, te responde y te sientes bien, ¿por qué? Porque no te hizo esperar. Exactamente eso hace el mundo digital hoy en nuestra vida, ya no hay espera. Todo es inmediato para todos. Esto también explica por qué sientes una presión de cólera fuerte cuando te dejan en visto. Ya aprendiste que esperar no va más en tu vida y necesitas la inmediatez para todo y obviamente para el amor, esto va a tener que se la excepción.

Elegir quién va a pasar el resto de todos tus benditos días, no se consigue con un segundo de espera. Te dejará en dos check azul y no por un minuto, sino por meses o quién sabe años. Y no solo te dejarán “en visto”, sino que tú también debes aprender a hacerlo. El amor no es inmediato ni un sentimiento, es una decisión.

 

Este video refleja el valor de esperar. El acto de hacerlo es recompensado con el doble pese a que al principio sea una complicada decisión. No todo lo inmediato nos hace bien, mejor es esperar y no desesperar.