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Me niego a ser parte del sistema

En el post de TOMA LAS RIENDAS DE TU VIDA, mostré la idea de no tomar como decretado lo que nos dicen nuestros padres y hacer lo que nos hace felices. Quise mostrar un poco el engaño de ellos al querer buscar nuestra felicidad para “ser mejores “. Ojo que no estoy en contra de estudiar o trabajar, aunque confieso que en algún momento lo he pensado; sin embargo, lo que quiero trasmitir es que no TODO es estudio y trabajo que te dé dinero o cartones. Todo está programado para buscar lo mismo y pensamos que somos auténticos, cuando en realidad muchos tienen el mismo objetivo que es trazado por un sistema.

¡Eres inteligente!

Desde el colegio hemos pensado que el más inteligente es aquel que sabe mucho de matemáticas o letras. Inteligente el que tenía 20 o AD. Inteligente el niño sabelotodo que se sacaba la diplomas y era aplaudido por la mamá. Pero ahora, el mundo avanza y esa idea está siendo eliminada y se está tomando en cuenta otros tipos de inteligencia.

Autores como Gardner nos habla de las inteligencias múltiples donde cada una tiene el mismo nivel de importancia. entre las que están la inteligencia lingüística, musical, corporal, naturalista, lógica, interpersonal, intrapersonal, entre otras. Además, otras personas importantes concuerdan que lo más importante no es la cantidad de conocimientos, sino la capacidad de relacionarte con los demás y esto se consigue conviviendo con otros.

Entonces, eres inteligente. Ya no vale la nota, vale más las capacidades. Eso te hace brillante y diferente. Así que ya descartamos una idea: la inteligencia antigua queda en el baúl y el intelecto queda relegado por otras cosas.

¿Soy feliz?

La felicidad se busca y pareciera que jamás se encuentra. El mundo no nos da la felicidad, más bien nos da la preocupación haciéndonos buscarla. Lo que para mi puede ser felicidad plena, para ti puede ser una simple alegría; por ello dejo a tu criterio pensar qué es ser feliz en tú vida, no en la de tus papás, no en la de tus amigos, no en la de tu enamorado. Tú felicidad la defines tú.

El intelecto puede hacernos atractivo para algunos ojos, y no digo que seamos burros, sino que debemos captar la esencia de todo y cuestionar todo. Hasta debes cuestionar este post y todos los que he escrito. Yo solo quiero dar a conocer que estamos equivocados y entre dos caminos nos están haciendo escoger el más corto, sin trocha, angosto, pero con abismos enormes de infelicidad interior.

Date cuenta de que parecemos a ese burrito que tiene una caña atada a su lomo y que pasa por encima de su cabeza hasta tenerla delante de sus ojos con una presa deliciosa colgando. El burro avanza con la convicción y anhelo de que esa presa está a unos pasos, pero cada paso adelante, la presa se aleja más. ¿Por qué? Él mismo la tiene atada a su lomo y no podrá alcanzarla. Así nos tiene la sociedad en marcha. Avanzamos y avanzamos por una presa deliciosa (dinero, fama, mujeres, hombres, soltería, carros, mansiones, sexo, felicidad), pero jamás se nos entrega nada. ¿Por qué? Porque lo único que busca esta sociedad es que avances dando duro y sudando la gota gorda para darles ganancias mientras tú sigues pensando que te falta poco para “ser feliz” y te quedas ahí: siguiendo ese sistema.

 

Toma las riendas de tu vida

Estamos en tiempos de cambio y nos damos cuenta de que lo que nuestros padres hicieron toda su vida para nosotros no funciona de la misma manera, pues ellos estuvieron en un contexto diferente. Siempre nos dijeron estudia y trabaja para una gran empresa. Todos tenemos el mismo libreto para conocer a la persona: ¿cómo te llamas?, ¿qué estudias? y ¿en qué empresas laboras? como si nuestra vida fuera una lista de mercado que se verifica para medir la felicidad.

Con este post quiero mostrar un poco el contexto en el que estamos para asegurar que hay otras opciones para desarrollarte como persona, aparte de estudiar toda tu vida y trabajar para una compañía.

LO QUE NOS ENSEÑARON NUESTROS PADRES

Nuestros padres quieren lo mejor para nosotros. Han recorrido una vida, quieren ahorrarnos dolores de cabeza y lo mejor que brindan es la educación diciendo: “estudie para ser alguien en la vida”

A medida que he ido analizando mi vida, estudiando y conociendo otras personas que tienen más experiencia que yo, he logrado entender que la mayoría se rige por esta misma enseñanza que para algunos llega a ser invasiva en el hecho de que sus padres les aconsejan qué carrera estudiar para que puedan obtener más ganancias. “Papá a mí me gusta la música”, ” Hijo, pero acá te vas a morir de hambre con esa profesión, mejor estudia un tipo de ingeniería que te dará más posibilidades económicas”; así el hijo, lamentablemente, termina estudiando algo que no le apasiona y que lo esclaviza en la infelicidad.

ENTENDIENDO EL SISTEMA

Debemos entender nuestra realidad para actuar de la mejor manera. Muchos de nuestros padres han trabajado de 20 a 30 años en una misma empresa, la cual era gigante y tenía una gran parte del mercado abarcado, pero si en este momento le preguntamos a uno de nuestros amigos que lleva 5 años trabajando, lo más probable es que mínimo haya pasado por 2 empresas y esto es porque la globalización ha hecho que muchas personas conozcan cómo hacer las cosas y surjan nuevas empresas pequeñas. A su vez, los tratados comerciales abren la puerta a países de todo el mundo generando una competencia natural. Hemos entrado  en la era de la información donde no gana tanto el que más sabe, sino el que sabe qué hacer con la información.

Ahora, vamos a lo fundamental…

¿Acaso seremos alguien importante solo si estudiamos la carrera cotizada del momento? ¡No¡Somos alguien desde que existimos, personas únicas e irrepetibles que ¡queremos ser felices! y que no necesitamos estar amarrados a empresas para ser felices. Estudiar es muy valioso, sí y nos da bases para defendernos en la vida, pero tú decides si hacer una carrera, una técnica, cursos de postres para poner tu empresa, vender productos, qué sé yo. Solo tú eliges y no lo que dice el mundo entero a viva voz. Estamos en el siglo XXI y tenemos un sin fin de opciones para dedicar nuestros talentos; así que has tu plan de vida, toma una persona como modelo que te inspire, déjate guiar de los que saben, sé tu mismo sin escuchar al resto y ¡manos a la obra!

 

Si no lees esto, te engañarás siempre

Hace unos meses me di cuenta de la diferencia de dos frases tan parecidas: “Hacer lo que te gusta” y “Que te guste lo que haces”. Creo que la mayoría opta por la segunda pensando que hace la primera y es que la distinción es pequeñísima. Por ello, deseo motivarlos para que a conciencia hagan la primera sin influenciarse por la segunda. Así que, ahí vamos.

A mi parecer, la decisión más complicada de nuestra vida y, de hecho, la primera, es qué vamos a estudiar. Antes de esa decisión, no ha habido otra que nos haya quitado tantas horas de sueño como esta. El colegio, ropa, mudanza, ir a compromisos han sido algunas de las tantas decisiones tomadas por nuestros padres en nuestra vida, pero entras a los 15 o 16 y ya te están haciendo la famosa pregunta en la que tu respuesta definirá muy bien tu futuro y felicidad.

En nuestra cabeza está que tenemos que hacer lo que nos gusta, pero terminamos haciendo cosas que gusten a otros o, peor aún, que simplemente justifiquen otros de nuestros gustos superfluos y es ahí donde está el error. “Pero esa carrera te da plata” detesto esa frase, me asquea y me enroncha escucharla. Si eres de las personas que ha dicho esto, lo siento, pero me pareces una persona infeliz. Ojo, eso lo digo con todo el amor, pero quiero sacarte de ese error común porque realmente de eso se trata mi blog. No todo es plata, no todo son títulos, no todo es reconocimiento profesional y doctorados. No ahondaré más en el tema, porque de eso tratará mi siguiente post y no deseo confundirte.

A lo que quiero llegar es que no podemos mentirnos pensando o diciendo que nos gusta hacer algo, cuando realmente el gusto está en otros gustos como el dinero que voy a ganar, lo que dirán mis amigos, el orgullo que sentirán mis padres, etc. La vida es tan corta que debemos buscar lo que nos va a ser felices y eso se da cuando “Haces lo que te gusta”, cuando te apasionas completamente por eso que elegiste. Muchos buscan ser felices, pero se hacen infelices buscando serlo.

Escucho en mi facultad de Comunicaciones que muchos van a especializarse en Corporativa porque hay buena paga. Por esa misma razón, no elijo esa especialidad. No quiero seguir lo que muchos hacen, quiero ir a contracorriente y hacer lo que a la mayoría le parece absurdo y mal.

Entre “Hacer lo que te gusta” y “Que te guste lo que haces” hay una brecha muy corta que lleva a la confusión y, muchas veces, esa brecha está construida por la lógica del dinero. Para que sepas que estás haciendo lo correcto, pregúntate… ¿Qué haría yo con tanto amor SIN QUE ME PAGARAN? Ahí, comprenderás si te dejas llevar por unos cuantos billetes o por tu pasión de hacer lo que te gusta.

Ama lo que haces y se feliz. Haz las cosas porque quieres sin importar lo que digan los demás. #SeFeliz #ViveTuVida #VivaLaVida pic.twitter.com/PIBHZhmBmJ

¿Sexo = felicidad?

Esta fórmula se aplica más que cualquier otra fórmula de matemática. Creo que ni la hipotenusa es más usada que esta. Pero no solo es este año, ya en los últimos se ha ido avanzando con esta falsa analogía que lleva al engaño, la esclavitud y tristeza. Todo lo que el joven de hoy no quiere en su vida, pero lamentablemente, muchas veces, es todo lo que tiene.

¿Si el sexo es igual que la felicidad, las prostitutas serían las mujeres más felices?  

Pues bien, creo y aseguro que NO son las más felices. El sexo no te da felicidad, te da placer y eso no está mal. Ojo que no tengo nada en contra de tener sexo, mas bien pienso que es un acto hermosísimo que junta a dos personas y demuestra el real amor de ellas, o bueno, es eso lo que debe ser. Lástima que esta definición que a muchos parecerá cursi, y confieso que de cursi no tengo nada, es cierta y debe ser así. Hasta los conceptos de sexo han cambiado.

Acostar, coger, tirar, levantar son algunas palabras actuales para referirse al sexo. Ahora, vuélvelas a leer en ese orden. ¿Ya te diste cuenta que, hoy, el sexo se trata exactamente de eso? Te acuestan, te cogen como una hamburguesa para comer, te tiran como la servilleta de la hamburguesa y pucha, está sucia, la levantan y al tacho. Eso es el sexo actualmente: acto de un simple “sentirse bien” y chau; a la basura el amor, a la basura tu cuerpo.

Anda a contracorriente

Has exactamente eso. Que no te mientan que el sexo debe darse a la primera cita, que el sexo debe ser la prueba de amor, que el sexo te une más con tu enamorad@, que el sexo está bien si es a temprana edad. Nadie muere por no tener sexo, se puede vivir sin esto y vivir bien. No te engañes por lo que dicen las redes, la televisión, tus amigos, tu pareja. El sexo no te hace más hombre o mujer, el sexo te hace más animal porque no eres capaz de controlar tus instintos. Tienes ganas, lo haces. ¡Que aburrido consentir tu cuerpo y hacerle caso en todo lo que quiere!

Aguanta y prepárate, no regales tu cuerpo fácilmente. Eso lo hacen todos. No confundas bien con bienestar, es decir, no todo lo que te hace sentir bien, está bien. No hagas que el sexo sea un acto cualquiera, vuélvelo especial y que sea uno de los mejores recuerdos de tu vida.

 

Deja “en visto” al amor

¡No llega el amor!¡Tengo miedo a estar solo! ¡Hijito, se te pasa el tren! ¿Cuándo las nietas? Frases típicas que hemos escuchado en una reunión de amigos o familia o que sinceramente las hemos dicho en algún momento. Todas nos lleva a un mismo punto: no saber esperar, desesperarnos y cometer el mayor error de nuestra vida amorosa. Lo único que podemos escoger en la vida, nuestra pareja, es la elección más estropeada por muchos, pero ¿a qué se debe nuestra incapacidad de poder esperar en el amor?

Hemos sido engañados desde pequeños

Todos de pequeños hemos querido obtener todo lo que deseábamos. Desde una galleta hasta la última Barbie o colección de taps.

Se nos ha enseñado que todo, absolutamente todo, lo que queremos lo podemos obtener de manera inmediata y claro que sí: con esfuerzo y espera. De peques, todo se nos ha dado fácilmente y muchas veces solo para evitar nuestras rabietas y gritos desesperados en la calle que hacían pasar vergüenza a nuestra mamá. Gracias a este error que puede parecer absurdo y pequeño, ha hecho que las personas no sepamos esperar y que para obtener éxito, dinero, amor se debe hacer rabiando y del modo más fácil y rápido.

El mundo digital

Quieres hablar con alguien, le escribes, el check azul, escribiendo…, te responde y te sientes bien, ¿por qué? Porque no te hizo esperar. Exactamente eso hace el mundo digital hoy en nuestra vida, ya no hay espera. Todo es inmediato para todos. Esto también explica por qué sientes una presión de cólera fuerte cuando te dejan en visto. Ya aprendiste que esperar no va más en tu vida y necesitas la inmediatez para todo y obviamente para el amor, esto va a tener que se la excepción.

Elegir quién va a pasar el resto de todos tus benditos días, no se consigue con un segundo de espera. Te dejará en dos check azul y no por un minuto, sino por meses o quién sabe años. Y no solo te dejarán “en visto”, sino que tú también debes aprender a hacerlo. El amor no es inmediato ni un sentimiento, es una decisión.

Este video refleja el valor de esperar. El acto de hacerlo es recompensado con el doble pese a que al principio sea una complicada decisión. No todo lo inmediato nos hace bien, mejor es esperar y no desesperar.