Día 3: Escribe sobre alguien que te inspire

Preparen la cajita de tisúes porque esto se va a poner feeling y si

 ustedes no la usan, me la pasan a mí para más luego.

Estoy segura de que no seria ni la mitad de lo que soy ahora si no fuese por mi hermana mayor. Con casi 16 años de diferencia, ella se graduaba de la secundaria (de la cual yo me graduaría tiempo después) con mi versión adorable to – go  en brazos. Yo, una bebé de apenas unos meses en vestido rosa pastel y ella, una de los primeros puestos de la promo 97′ en toga guinda.  El duo dinámico.

Es el tercer párrafo y ya estoy llenado el teclado con lágrimas. Es hora de dar una bocanada de aire y continuar.

Ella fue muchas veces más mamá mía que nuestra propia madre.  Me crió rodeándome de  amor incondicional, cuidó de mí a pesar que tenia que trabajar y estudiar,  me tuvo fe aún cuando la estábamos pasando mal.

Ella me enseñó que hay esperanza. Que a pesar tengamos varias cicatrices somos capaces de amar y ser amados (cosa que hasta hace unos años creía imposible) Que si bien nos caemos mil veces, no importa. Podemos y debemos creer en nosotros mismos, llevar la  cabeza bien en alto pero con los pies firmes en la tierra, ser agradecida por cada cosa buena o mala (porque de ambas nos hacemos más fuertes) y por último, nunca dejar que nos hagan sentir menos de  lo que somos.

Cuando ella se fue del país nunca dejó de llamar a casa para saber sobre mi hermano y yo a pesar que en esa época las llamadas a larga distancia salían caro y a ninguno le sobraba plata. Cuando trabajaba en McDonald’s me mandaba todos los muñequitos que salían en la cajita feliz. Para mí era como un sueño. Luego empecé a visitarla y  estuvimos ahí juntas en los mejores y peores momentos.

Ahora soy yo quien cargo a mis sobrinitos y los veo crecer con casi la misma diferencia de edad que teníamos mi hermana y yo en la foto. A veces me quedo viéndolos mientras duermen y me quedo pensando en que alguna vez fui yo aquella niña cachetona que quería pintar y jugar a cada rato. Es una sensación indescriptible y es un amor inimaginable.

Solo me quede decir gracias.  Gracias por ayudarme a ser quien soy ahora, por amarme sin medida y enseñarme que si quiero lograr algo, lo puedo hacer. Gracias por estar siempre pendiente, por hacerme tan feliz y por darme un par de bebés hermosos que los quiero como si fuesen míos.

Gracias por tanto.

Para cerrar, una canción recontra feeling que escuchaba en ese entonces, cuando Shakira aún no se ponía oxigenada y las letras tenían mas sentido.

Estancada

Creo que ya llegaron

— ¿Quiénes, los de la comida?

No, los del psiquiátrico

— WTF Karen  ¿de qué estás hablando?

Siento como si me hubiesen puesto una camisa de fuerza.  Sí, de esas  que inmovilizan de pies a cabeza. Estoy estancada y lo curioso es que, creo que yo misma me la puse, pero no recuerdo cuándo ni por qué.

¿Siempre pasa, no? ¿No?  Sonará estúpido pero, ya llevo revisando mi celular como unas… 5 veces. y nada. Cero mensajes. Yo sé, esto no es para nada AnsiosaManiáticaQueQuiereUnSpeechDeSoyUnHuevón.

Foto de Geek and Chic

Si me lo cruzo por ahí puede que lo derrita…

—¡Tranquila pues!

de lo molesta que estoy. Mis ojos quemarían como los rayos láser de Cíclope en X – Men. ¿Saben qué es un Resting Bitch Face? Bueno, imaginen uno y ahora… multiplíquenlo x1000 y listo. Cualquier cosa, murió por combustión espontánea.

Just saying.

Dime ¿dónde quedaron sus “Te extraño”? Porque  hasta donde yo sé, me tiene en sus redes sociales, tiene mi número y para cerrar, mi horario de clases. ¿Qué más necesita, mi dirección? Mis amigas y yo creemos que en verdad, al sujeto le falta lo que pone la gallina. El par completito. Es cierto, estamos en el Siglo XXVI y ellos no necesariamente deben hablarnos primero, etc. Pero ¡esto es el colmo!  Tampoco te voy a enviar flores y no, no quiero que me las envíe él Tulipanes rojos.

Estoy cansada de esas mix signals: te extraño pero te dejo de escribir, te digo para vernos más seguido pero no te busco, te abrazo como si quisiera que te vayas pero te dejo ir. Bueno cariño,  he decidido irme yo. Porque si bien puedes  decirme mil cosas cuando estamos juntos y encajar muy bien, no haces absolutamente nada luego. Te veo y has dejado una hendidura en tu sillón de lo cómodamente sentando que paras; también te leo disculpando porque la paras regando conmigo pero no te detienes, ni si quiera percibo un atisbo de intentar cambiar o mejorar la situación. Me enoja estar estancada y sobretodo:dividida.

No saber si  enterrarte como un buen recuerdo o dar un paso atrás y ver si te ganas una nueva oportunidad.  Lo último::

¿qué quieres hacer?

Yo, entre cólera, pena y derrota te respondí  “Creo que esa pregunta no deberías hacérmela a mí”. Es así como me alejas voy.

Después de esta casi sesión de terapia, recojo alguno que otro pedacito de mí y les dejo dos canciones. La primera es una suerte de lamento por todo esto y la segunda es aquella canción con la que me enganchó y que ahora me jode escuchar porque me recuerda a él.

Brindaré con mi tacita de té verde con menta:

“Por lo que pensé que podía ser y que no fue. No sé si por mí o por tí pero que, al fin y al cabo, no dejamos crecer.”

Salud.

Ps: Aún cero mensajes.

Huevón.

Aquí las canciones:

1.

2.

Día 2: Lista de 5 lugares que quieres visitar

¿Sólo visitar?¿No puedo alistar mis maletas y chau?

—No Karen…

Entonces es como con la cárcel de Monopolio, sólo de visita.

Redobles por favor,  que se viene el Top 5 .

  1. Nueva Zelanda

    Foto por: Tom Hall
  2. Paris

    Foto por: PokemonaDeChroma
  3. Tokyo

    Foto por: Bonappetour
  4. India

    Foto por: Sanoop
  5. Patagonia
    Foto por: Sue Powell

    Si sobreviven hasta el fin de mes porque seamos honestos (con este frío de mierda uno compra y traga el doble de comida) usen los ferritos  de los puchos y aunque sea dénse un paseito por Callao Monumental ¿no?

    Para el viaje en La Punta – Pachacamac: 

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